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Son aparatos utilizados en el tratamiento, vía externa, de cálculos renales o de vía urinarias, que han revolucionado a la medicina en este campo, ya que permiten fragmentarlos, sin someter al paciente a una cirugía u otros procedimientos invasivos y sus consecuentes peligros y molestias. Son aparatos muy recientes, ya que los primeros fueron fabricados en 1980.
En la actualidad existen equipos cuyo sistema de transductores multifrecuencia, generan imágenes con mayor claridad para el diagnóstico y tratamiento, incluso permiten visualizar y documentar finos detalles de cálculos en el tracto urinario. Tienen además la característica de ser modulares, por lo que cada uno de sus componentes es fácilmente transportable y puede utilizarse en forma independiente. En este artículo nos ocuparemos del tratamiento de cálculos renales mediante la litotricia extracorpórea con ondas de choque (Leoch). Cabe señalar que existen otras técnicas invasivas para dar solución a la litiasis urinaria (cálculos urinarios), como la litroticia endoscópica por vía ascendente, en el caso de cálculos ureterales y de vejiga, o bien por vía percutánea, en el caso de litiasis renal. La litotricia extracorpórea mediante ondas de choque, como su nombre lo indica, aplica las ondas de choque desde afuera del cuerpo. La Leoch es una técnica que permite fragmentar cálculos urinarios para facilitar su eliminación a través de la orina, sin intervención quirúrgica directa. Es un procedimiento ambulatorio (el paciente permanece en la clínica un promedio de 2 a 3 horas).
Los litotriptores son aparatos que cuentan con un generador electromagnético que produce una onda de choque de grandes amplitudes (con flancos de ascensión muy empinados) en un foco, localizado geométricamente por medio de coordenadas cartesianas definidas con Rx. La transmisión de las ondas de choque en medios de escasa reflexión (agua y tejidos corporales que la contienen en abundancia) no sufre casi pérdidas. Su velocidad de propagación se aproxima a la del sonido en el agua. Al llegar la onda de choque focalizada, a zonas de densidad diferente a la del contorno( cálculos), libera en ellas energía mecánica. Este es el fundamento de la destrucción de los cálculos mediante litotricia extracorpórea. La producción de ondas de presión o de choque se describe
a continuación:
Está fundamentado en el principio físico
de la refracción del sonido, sin embargo, las computadoras son
herramientas fundamentales en varias etapas del procedimiento, que consiste
en:
4. La computadora dotada de software especializado nos permite observar la imagen con gran definición para lograr un enfoque preciso y milimétrico.
5. Se continúa con el acoplamiento del aplicador al cuerpo del paciente y se inicia la sesión de ondas de choque, controladas en intensidad y duración por medio de computadoras, según el tamaño de los cálculos. 6. Algunos pacientes presentan alteraciones en su frecuencia cardiaca
(extrasístole), en ellos es necesario activar el modo de disparo
coordinado con la onda R del electrocardiograma. En este ajuste también
intervienen las computadoras.
9. Al término del procedimiento, el paciente pasa a una habitación para permanecer en recuperación por espacio promedio de una hora. Ventajas de la litotricia extracorpórea con ondas de choque sobre la cirugía convencional en el tratamiento de cálculos urinarios Es importante señalar, que en el pasado el único tratamiento
que existía era la extirpación quirúrgica de los
cálculos, lo que representaba un riesgo mayor, tanto por los efectos
de la anestesia como por el acto quirúrgico en sí, además
de la convalecencia prolongada (de cuatro a seis semanas). Sin duda, el
beneficio que tiene el método de destrucción de cálculos
por vía externa es enorme, ya que la recuperación promedio
del paciente es de un día. Un 20% de los intervenidos presentan
dolor cuando expulsan el cálculo convertido en arenilla al orinar
( puede controlarse con analgésicos).
www.hcu-lblesa.es/uroh/paginas/litotricia.htm ww2.cfnavarra.es/home_es/salud www.diariomedico.com/urologia/n090999.html
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